Las consecuencias del estrés en nuestra piel

//Las consecuencias del estrés en nuestra piel

Las consecuencias del estrés en nuestra piel

El paso del tiempo ya deja una huella inexorable en nuestra piel, pero si a eso le sumamos factores como el estrés, el daño está asegurado. Somos conscientes de que el sol, la deshidratación, los malos hábitos, la alimentación poco saludable, etc., repercute en el mayor órgano que cubre nuestro cuerpo que es la piel, sin embargo prestamos poca atención a factores emocionales que aunque no los sintamos de forma física, sí nos pasan una factura psicológica y esto también repercute en nuestro organismo y en consecuencia en nuestra dermis.

 

¿Cuáles son las consecuencias del Estrés en nuestra piel?

Nuestra piel nos delata, en épocas de mayor estrés, y en las que llevamos un ritmo más frenético, nuestro cutis tiende a mostrarse más apagado, sin vida, con los poros dilatados e incluso enrojecido. Además, la piel se vuelve mucho más vulnerable, ya que entre las consecuencias del estrés, la más preocupante es que se disminuyen las barreras naturales protectoras. Esto nos hace estar más expuestas a las agresiones externas.

Una piel estresada acentuará cualquier imperfección que tengamos ¿Los efectos más comunes? Sequedad, piel enrojecida, bolsas y ojeras, acné, alergias, soriasis, picazón en la piel, urticaria, sudor excesivo, menos colageno, caspa y caída del pelo.

Cambia de hábitos para combatir el estrés.

Practica la mejor técnica de relajación que existe, dormir. Un buen sueño es reparador y nos proporcionar el descanso necesario para afrontar un día lleno de actividad y a veces de tensión laboral o doméstica

Incorpora técnicas de relajación y meditación o mindfulness a tu día a día. Te ayudarán a respirar de una forma correcta, practicando inspiraciones y expiraciones pausadas. También puedes apuntarte a técnicas como yoga, pilates o tai chi que ayudan a estirar y liberar los músculos contraídos por el estrés.

Practica ejercicio habitualmente para liberar tensiones, despejar tu mente y  relajar tus músculos. Dedícale el tiempo que puedas.

Date un buen masaje con un especialista.  No hay nada que agradezca más un cuerpo estresado que un buen masaje. Los músculos contraídos se van liberando, los nudos desaparecen y las contracturas y zonas cargadas del cuerpo, causadas por las tensiones acumuladas, desaparecen.

Come siempre sano. El estrés, la falta de tiempo y el cansancio de cada día consigue que abandonemos cada vez más nuestra saludable dieta, lo que se agrava con la ingesta de alcohol y adicción al tabaco.  Todo esto no hace más que incrementar nuestro nivel de estrés porque el organismo paga las consecuencias con kilos de más y un malestar generalizado que nos hace sentir decaídos.

Mantén el buen humor. Una buena sonrisa activa los músculos de la cara y libera endorfinas, sustancias positivas para tu organismo.

Si tú también quieres disminuir tus niveles de estrés y tu piel luzca una apariencia saludable por mas tiempo, visítanos. En nuestra área de Spa contamos con terapias de masaje y faciales ideales para estos casos. Agenda hoy tu cita.

2018-12-17T06:10:08+00:00